[Nota: Aclaro antes de que me caigan a tomatazos despues de que lo lean, esto es un original no tiene absolutamente nada que ver con Harry Potter, pero si quieres, puedes imaginarte que asi es, ;) ]

Estoy en mi cuarto, tengo el reproductor de música encendido, pero un volumen tan bajo que es de fondo. Trato de calmarme, pero parece inútil.
Miro nuevamente por la ventana: Nada. Aun no llega y eso me pone más nerviosa.
Recorro mi cuarto con la mirada, este tiene ahora un aspecto vacio y lúgubre. Mi armario esta casi vacío, solo quedan unas pocas ropas que no me sirven ya. Todas mis cosas personales, o las que más me gustan, están guardadas en una maleta, que descansa junto a otras dos en la puerta de mi habitación.
Ya he recogido todo lo que me importa, la carta que les dejo a mis padres está sellada sobre el escritorio. Lamento dejarlos de ese modo…
Mi padre está trabajando y mi madre fue de compras con una de sus amigas, tardaran en llegar pero no puedo evitar creer que pronto estarán aquí.
Me muerdo el labio con impaciencia y mis ojos vuelan nuevamente a la ventana. Suspiro con cansancio, nada aun.
Miro el reloj, son las tres y quince, está retrasado. Él nunca se retarda, ¿será que habrá cambiado de opinión?
No puede haber cambiado de opinión, no hoy, no ahora. Miro el sencillo anillo que rodea un dedo en mi mano izquierda, hermoso.
Estoy comprometida, pero mis padres no aceptan mi relación. Hablé por horas con Steeve, mi futuro esposo, terminamos decidiendo que nos fugaríamos juntos.
Así que ahora lo estoy esperando, sentada en mi cama, mientras la música suena y los minutos pasan. Una lagrima resbala por mi mejilla al darme cuenta de lo que dejare: mi familia, mi hogar, mis amigos… Pero sigo firme, porque junto a él, todo está perfecto.
Finalmente una corneta suena, haciéndome saltar del susto. Me asomo por la ventana, él está abajo, con una sonrisa, esperándome.
Tomo las maletas como puedo y bajo a recibirlo, las dejo en la puerta de la casa y me lanzo a sus brazos. Él me aprieta contra su cálido cuerpo.
- ¿Estas lista? –Me dice con su voz grave y varonil.
Que pregunta estúpida, ¡por supuesto que estoy lista!
Asiento con la cabeza y él ensancha su sonrisa. Me abre la puerta de su coche, y va a por mis maletas.
Cierro los ojos unos segundos para adaptarme al momento, cuando vuelvo a verlo ya está sentado en el asiento del conductor.
- ¿Estás segura? –Vuelve a preguntarme.
Asiento nuevamente con la cabeza y me inclino un poco hacia él. Comprende mi reacción y roza sus dulces labios contra los míos. Pongo mis manos en su cuello e intensifico el beso, pero él me separa lentamente.
- No es el momento ni el lugar, después.
Hago un puchero pero el solo sonríe. Arranca el auto con suavidad y se dirige hacia la carretera principal.
Libre, al fin podre elegir lo que quiera. Miro a los lados, solo hay árboles y el cielo esta gris, pero me siento más feliz que nunca.
- Juntos, por siempre –Balbuceé.

[Nota: Ya, xD. No es mi mayor obra, es para el Sexto Reto del Sexto Periodo de las Cebollitas Asesinas]