[Nota: Igual que antes, tambien es original]
Caminos.
Hay muchos, cada uno es diferente al otro, algunos pueden ser buenos y otros malos. Pueden aparentar lo que no son y sorprenderte después.
Pueden ayudarte a salir adelante, como también hacerte retroceder.
En algunos estaría acompañado, en momentos tendré que recorrerlo solo.
Puede que me caiga, muchas veces, pero lo importante es saber levantarme. Tener la fuerza de mantener la cabeza en alto y no volver a cometer el mismo error.
Allí deben estar mis amigos, si en verdad lo son, preparados para ayudarme a caminar después de los accidentes, preocupados por mí, así como yo por ellos.
Así lo espero, que estemos juntos en las buenas y en las malas, que sean mi hombro para llorar y yo el suyo, que me den la mano y me concedan una sonrisa, yo se los agradeceré desde el fondo de mi ser.
Espero también poder estar allí para ellos, porque como son, necesitaran mi ayuda. Estaré allí cuando me necesiten, en todo momento.
¿Quién soy?
Soy un chico como todos. No soy diferente ni especial, pero intentar destacar. Soy alto y de piel pálida, cabello castaño que casi me llega a los hombros. No tengo los ojos verdes ni azules, son cafés, como los de la mayoría.
Inglés, pero se algo de francés.
Soy Procter, Adam Procter.
Un chico común, voy a la escuela, vivo con mis padres, tengo mis amigos y me gusta una chica. Mis hormonas adolecentes hacen que cuando se acerque mi corazón lata con fuerza.
Puedo elegir estar con ella, declararme y correr el riesgo del rechazo, como puedo quedarme callado y observarla desde las sombras.
Puedo ser el mayor deportista si lo deseo, o el chico listo de la escuela. Puedo ser quien yo desee, solo con elegirlo.
Caminos hay demasiados, no todos tenemos las mimas opciones.
Podemos ser muchas cosas en la vida, podemos nacer con cualquier apellido o en cualquier lugar, con poco dinero o con mucho, en pueblo pequeño o en una gran ciudad. Con diversas opciones que podremos aceptar o rechazar.
Pero al final, nada de eso importa, no importa lo que seamos, si no lo que escogemos.
Somos lo que nuestras decisiones dicen, no hay dos personas iguales, no hay dos caminos iguales. Todos somos diferentes unos de otros.
Algunos bajos y otros altos. Algunos cariñosos y otros gruñones. Algunos podemos nacer con suerte, otros tendremos que esforzarnos para conseguirla.
Nadie es perfecto. Todos tenemos defectos y virtudes. Solo es cuestión de aceptar tus puntos débiles y reforzar los fuertes. No debemos discriminar a nadie, ¿Cómo te sentirías si lo hicieran contigo?
Con esfuerzo, perseverancia y pasión, nada es imposible. Fui educado de esa forma, uno solo tiene que elegir su camino a seguir y empezar a vivirlo.
Lo difícil es tomar las decisiones, después de eso, si uno se apega a ellas, todo debe de salir bien. En cualquier caso, el tiempo se encargara de decir lo contrario.
Porque todo tiene solución, menos la muerte.