Capítulo II:
Conociendo a Tonks.
No es necesario mencionar que la misión salio exitosa, Harry llego sano y salvo a Grimmauld Place y Sirius no pudo evitar decir mas información de la necesaria. Yo me fui de Grimmauld Place por esos días, no quería que se sintieran incómodos por toda la gente que habia. Después de ello, no la vi mucho tiempo, la verdad. De vez en cuando habia una reunión de la orden y, al final de ella, nos poníamos a hablar por horas, junto con Sirius claro.
- Tío ven a bailar- Invito Tonks, mientras daba vueltas por todo el salón, estaba escuchando una nueva canción de las Brujas de Macbeth.
- ¡No me digas tío! –Exclamo sirius divertido, aunque se toco el corazón como si le hubiera dado un ataque y estuviera sufriendo inmensamente– Me hace sentir viejo –Murmuro, aunque ella y yo lo escuchamos perfectamente, y yo solté una gran carcajada, mientras ella reía silenciosamente– ¿Qué? –Pregunto al ver nuestra reacción– Yo no estoy viejo, ¡Estoy en una gran etapa de mi vida! Además, yo soy como el vino, mientras mas años pasan, de mejor calidad se vuelve.
- Tu nunca cambiaras Sirius –Afirme divertido.
- No remus –Me corto tonks mirándome con una sonrisa, yo la mire inquisidoramente – El tiene razón –Añadió– Es como el vino, es un vino de excelentísima calidad, por todo el tiempo que ha pasado –Culminó aun sonriendo.
- ¡Hey! – Exclamó Sirius al ver que usaban sus armas en su contra, yo miraba divertido la situación –Al menos yo tengo clase primita– Terminó con autosuficiencia.
- ¿A ti nunca se te desinfla el ego primito? –Dijo enfocándose en lo de ‘‘primito’’
- No –Respondió simplemente– Es algo que le pasa a los Black
- ¿Desde cuando te agrada ser un Black? –Le preguntó ella desafiante– Además, yo también soy una Black, por si lo olvidaste. Que mi cabello no sea negro… –Crispó un poco su expresión y lo cambio a negro azulado y liso– Puede cambiarse.
- Es cierto, por eso eres tan fastidiosa –Respondió Sirius.
- Mira quien habla… –Añadió ella
- ¿Perdón? –Preguntó el
- Perdonado –Respondió ella
- ¡Remus la oíste? –Preguntó sirius mirando alrededor buscando apoyo– ¡Mira lo que me hace Remus! ¡Se buen hermano y apóyame! –Dijo con orgullo– ¡Remus! –Exclamó.
Yo, sin que se dieran cuenta, habia sacado un chocolate que tenia en mi bolsillo (nunca salía sin uno) y habia empezado a comerlo.
- ¿Qué? –Pregunte inocentemente– ¡el espectáculo estaba muy entretenido! Y no había palomitas cerca… –Termine en vos baja, Sirius me miro reprobatoriamente– ¡Vamos continúen! –Añadí alentándolos, mientras me metía un pequeño pedazo de chocolate en la boca.
- Sirius, creo que Remus necesita corregir algunas cosas –Dijo Tonks mirándome.
- Por una vez tienes razón primita –La apoyó Sirius
- ¡Necesita darme chocolate, yo tambien tengo hambre! –Reclamó ella con una sonrisa, como si eso zanjara todo y se abalanzo sobre mí, haciéndome caer por cierto, riéndose.
- ¡Oye! –Exclame– ¡Es mío! ¡Mi chocolate!
- Eso, era antes de que yo llegara, mala suerte –Terminó mientras me quitaba un gran pedazo de chocolate de las manos.
- ¡Eso no es justo! –Me queje, después sonreí y la mire– ¡Tramposa! –Añadí y empecé a hacerle cosquillas
- ¿Y se supone que yo era el loco demente asesino? –Preguntó Sirius, en vos baja, aunque lo suficientemente alto como para que lo escucháramos.
A veces yo la acompañaba de regreso a su casa, la primera vez fue divertida, por lo que seguí haciéndolo después (Sirius no podía salir):
- ¿Te acompaño a tu casa? –Pregunté, pues no quería despedirme, aun.
- Bien –Dijo ella con una sonrisa, sentía lo mismo que el.
Salimos por la puerta y nos desaparecimos en conjunto, ella guiándome a mí, porque no recordaba donde era.
- ¿Es aquí? –Pregunté, dado que no se parecía en nada, no habían casas sino puros árboles.– No es aquí. ¡Me secuestraste y piensas hacerme algo… –Me acerqué a ella como si fuera un secreto y murmuré fingiendo espanto–: malo!
- Por supuesto que no –Respondió divertida– Es como a 5 cuadras, ¿Pero de que sirve acompañarme en la aparición a mi casa si dura como tres segundos? Ven, caminemos un poco.
- ‘‘Tiene un buen punto’’ –Pensé.
El tiempo pasó volando, hablando de cualquier cosa, y sin darnos cuentan ya estábamos en la entrada de su hermosa casa por lo que, como todo caballero, me despedí educadamente.
- Bueno señorita, lo siento desde el fondo de mi corazón, pero ha llegado el momento de despedirnos. –Dije fingiendo un profundo dolor que pensándolo bien, no era del todo fingido. Ella rió son ganas.
- Yo tambien lo lamento Sir. Remus –Respondió siguiéndome la corriente y realizando una reverencia de dama.
- Adiós mi Lady –Me despedí haciendo también una profunda reverencia, tal cual la corte del Rey Enrique VIII y besando delicadamente su mano.
- Nos veremos en la próxima Reunión –Se despidió ella
- Hasta entonces –Culmine sonriendo– Lo esperare con ansias –Murmuré, ella no me escucho
Julio 13, 2008 at 12:41 am
muy bueno…
Julio 14, 2008 at 12:09 am
Esta muy bn Faby ¡¡¡¡¡¡felicidades!!!!!!