Bien, aqui un nuevo oneshot, ¡pareciera que estoy hecha para ello! Es lo unico que hago, xD
Espero que les guste, ^-^
La Traición by Faby_ginny_05 or Faby (Severus©lily©James)
Estaba volando en su moto camino al lugar donde a Peter le tocaba la guardia, esa noche tenía un mal presentimiento, algo cambiaria y haría que el futuro fuera diferente. Toda su vida y la de los demás darían un vuelco radical. El aire le soplaba suavemente en su rostro, y movía un cabello negro y liso que le enmarcaba el rostro, aun así, la expresión de preocupación no se iba y el nudo en la garganta cada vez era más fuerte.
Bajo a tierra, corrió lo más rápido que le permitían sus piernas, jadeando y cansado llego al lugar correcto, una silla volcada era lo único que encontró, no había rastros de Peter, eso le dio mala espina. ¿Dónde podría estar? ¿Sería el, realmente, de fiar? ¿Traicionaría a Dumbledore, a sus amigos, a Lily y James?
Las respuestas eran muy sencillas, y eso fue lo más doloroso. Peter había estado extraño desde que lo nombraron guardián del secreto, como si estuviera decidiendo algo…
Y entonces cayó en cuenta, lo comprendió todo: él era el traidor, no Remus, Peter.
Se devolvió no supo ni como a su moto y emprendió el vuelo nuevamente, esta vez mucho más desesperado, mas rápido, su preocupación aumentaba, pues sabía lo que podía pasar si Peter abría la boca. Voldemort los encontraría y entonces… No quería seguir pensándolo. Tenía que ir a avisarle a James y Lily, antes incluso que a Dumbledore, sus vidas estaba en peligro. Se acercaba, podía distinguir un punto, las casas, la plaza: era el valle de Godric, todo tenía que estar normal, tenían que estar bien…
Y lo vio.
La casa donde habitaba el feliz y unido matrimonio Potter, estaba destruida, prendida en llamas, con un gran hueco donde estaba la habitación de su ahijado.
Las lágrimas cubrieron su rostro antes de que pudiera pensar. No podía ser, no lo permitiría… ¡No podían estar muertos!
Bajo a tierra dejando la motocicleta a un lado, preparándose para lo peor, camino como un zombi hacia la puerta, colgaba de un lado. Se hecho un sencillo hechizo encima, lo protegería del fuego. Entro en la casa, recorrió con sus ojos la sala… ahí estaba. Su mejor amigo, su hermano, muerto. Parecía un triste muñeco de trapo, sin fuerzas, sin emociones, sin alma.
Grito. Grito como nunca lo había hecho en su vida. Se le desgarraba la garganta pero eso en ese momento no le importaba, el dolor lo afectaba como cuchillos. Lo traspasaba, le ganaba. Cayó de rodillas junto a su cuerpo. Tomo su mano entre la suyas. Ese hombre, con el había compartido tantos momentos, tantas risas, tantos castigos, tantas bromas, tantas escapadas en luna llena, con el que había roto tantas reglas…
- No… ¡No! ¡NO!– Empapo su cuerpo con las lágrimas que caían lentamente por sus mejillas – ¡James! ¡¡JAMES!! – Grito con todas sus fuerzas, esperando que reaccionara, que se parara y dijera “sorpresa” o “caíste” y ambos rieran juntos. Pero esa era una fantasía, y estaba viviendo la realidad, la cruel realidad. Su amigo lo había dejado, solo… Lo odiaba por haberlo abandonado, por no estar con él en ese momento… – ¿Por qué?… ¡¿por qué?! ¡¡¿¿POR QUE??!! – Grito nuevamente, la garganta le dolía, mas no lo notaba – James… Cornamenta…
No podía ser… ¡No lo aceptaría! ¡James no podría haber muerto! Era sencillamente imposible… Y algo llego a su cerebro.
Miro las escaleras…
- Lily…- Murmuro
Se paro y subió rápidamente las escaleras, avanzo con cautela hacia la habitación matrimonial, no había nadie. ¿Dónde estaba Lily?
Y entonces un llanto lo hizo reaccionar. Una inmensa felicidad lo invadió momentáneamente… ¿Sería posible que Harry estuviera vivo?
Corrió por el pequeño pasillo que separaba la habitación de James y Lily de la de Harry, aunque este se le hizo interminable, sentía el cuerpo, pero sobretodo las piernas pesadas, imposibilitándole el caminar. Y evitando los trozos de la casa le caían encima. Finalmente, tras lo que le parecieron horas, llego a la habitación de su ahijado.
Retrocedió un paso del susto, había un gran hueco en la habitación, las paredes estaban algo negras, por culpa de la explosión y pequeños objetos estaban volcados… Y su mejor amiga, o como prefería llamarla, su cuñada, estaba en suelo, sin vida. Con toda la fuerza de voluntad que pudo reunir, se acerco a la cuna de Harry, este aun lloraba, y lo tomo entre sus brazos.
- Ya esta, todo está bien… ya paso. – Le susurro fingiendo una tranquilidad que no tenia, un horrible nudo en el estomago y un sentimiento de culpa lo invadían, nublándole los sentidos… El bebe se calmo y se acurruco en sus brazos. Unos pasos lo distrajeron, se volteo rápidamente y un golpe se escucho en la habitación. La puerta había salido volando, y una enorme figura se distinguió entre el escombro y polvo.
- Ha… ¿Hagrid? – Pregunto el hombre con el bebe, creyendo reconocerlo
- ¿Quién está allí? ¡Salga de aquí! – Grito el gigante desde la puerta, de pronto el polvo se aparto y logro observar al hombre.
Sirius Black estaba parado, con Harry en los brazos, el cabello largo y despeinado, los ojos rojos y la cara húmeda, empapada de lágrimas, además de sucia por la ceniza. Hagrid tenía un aspecto parecido.
- ¡Sirius! ¿Qué haces aquí? – Pregunto Hagrid – ¡Tienes a Harry! – Añadió quitándole al pequeño bebe, pero con delicadeza. Sirius solo lo miro con tristeza, Hagrid nunca lo había visto así, sus ojos habían perdido su brillo particular y estaban vacios y profundos, un gris apagado. La voz se le quebró – Sirius, yo… Lily y James… Debo llevarme a Harry, lo siento.
- ¿Por qué Hagrid? ¿Por ellos? ¿Qué les hicieron Lily y James? – Pregunto el pelinegro ignorando lo último, una lagrima volvía a salir por su ojo, quería evitarlo, pero el dolor era demasiado profundo.
- No lo sé… Ellos eran buenas personas y Harry… el pobre Harry tendrá que vivir sin sus padres…
- Yo me lo llevare Hagrid, soy su padrino. Me nombraron su tutor si algo… si algo así ocurría.
- Lo siento, en serio, pero son órdenes de Dumbledore…
- ¡Por favor Hagrid! Yo… ya perdí a Lily, a James, ¡no me hagas también perder a Harry! – Exclamo con desesperación.
Hagrid lo miraba, el pobre estaba destruido, se acerco a él y le dio unas palmaditas en la espalda.
- No sé qué decirte – Murmuro – Se que tu eres el más afectado… A mí también me duele, muchísimo, pero ni una milésima de lo que debe ser lo tuyo…
- Eran la pareja perfecta… Bromistas, cariñosos animados, no lo merecían… – Dijo sin darse cuenta – Hagrid, estará mejor conmigo, yo lo cuidare bien…
- Debo llevárselo a Dumbledore Sirius – Repitió firme – Lo dejara con sus únicos parientes de sangre vivos, con… la hermana de Lily
- ¡Ella! – Dijo Sirius con rabia – ¡Esa familia esta demente! ¡Son muggles! Pero no cualquier muggle, detestan la magia Hagrid… ¡No puedes dejar a Harry allí!
- Lo sé, oí una vez a Lily hablar de ella, pero Dumbledore lo dijo – Se notaba que tampoco le agradaba la idea.
- ¿No puedo… de verdad no puedo quedarme con él?
- No, yo de veras lo lamento…
- Aunque sea… ¿puedo despedirme? – Pregunto Sirius con esperanzas
- Eso no te lo puedo negar…
Sirius tomo nuevamente a Harry en sus brazos, el bebe abrió sus pequeños ojos verdes y tomo el dedo de Sirius con su mano, este le respondió con una sonrisa nostálgica.
- Nu… to – Balbuceo el pequeño, Sirius amplio su sonrisa.
- Gracias Hagrid, yo… debo irme… – Se despidió empezando a caminar por la puerta – Y Hagrid, llévate a Harry en mi moto, le encanto pasear en ella, y yo ya no la necesitare mas… – Dijo volviéndose hacia él, Hagrid estaba extrañado.
Salió de la casa, ya tenía la mente clara, sabia cual sería su siguiente paso. Era toda su culpa, el habia convencido a James y Lilly de cambiar de guardián en el último momento. Necesitaba hacer algo, y tenía que hacerlo ya. Debía ir en busca del causante de su sufrimiento… De la muerte, de su hermano. Venganza, era lo único que deseaba. Venganza, era la única solución. Venganza, era lo único que tenía en mi mente, la rata asquerosa traidora sufriría mi venganza.
Y lo comprendió, era la única forma, iría detrás de Peter y estaba seguro de que moriría, pues aunque este era terrible en los duelos, no dudaba que a estas alturas ya supiera magia Negra.
- Peter Pettigrew – Dijo con asco – Mejor escóndete porque cuando te atrape, morirás lentamente. Padecerás todo lo que yo he vivido. Sentirás mil veces el dolor que tengo. Desearas nunca haber nacido o haberte acercado a los Merodeadores. Sabrás las consecuencias de haberte aliado con Voldemort, y traicionado a la Orden del Fénix.
“Remus” pensó, había desconfiado injustamente de él, y como otro peso, se amplió el sentimiento de culpa que cargaba. Necesitaba disculparse, por haberlo tratado tan fríamente esos últimos días, por haberlo creído un traidor.
Miro el cielo, tenía un presentimiento, giro sobre sí mismo y apareció en un callejón sin salida. Una rata, olía sangre, necesitaba matarlo, las consecuencias: no le importaban; lo único necesario era descargar su ira contra el causante de todo esto, de todo su sufrimiento.
- Tú cuida a Harry Remus, que yo me encargare del traidor.
[Nota: Pareciera que todos los autores que me gustan se unieron para escribir al mismo tiempo este momento, lo he leido unas cinco veces en lo que va del mes. Mi version la tenia "escrita" desde hace tiempo, la encontre, desempolve y puli para hacer algo medianamente decente. Ustedes tienen la opinion final... ¡Otra cosa! No se si saben, pero estoy desarrollando una nueva historia Remus&Tonks, la empezare publicare a mas tardar el domingo, para celebrar el incio de mis vacaciones ^.^]
Enero 2, 2009 at 9:51 am
Me encanto . Y creo que soy tu pimer comentariom. ¡Suerte¡